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Desde la ultima participación en LA CUP 180 el año pasado, nuestro anhelo era ganarla como fuera. Ya habíamos padecido dos veces los sinsabores del casi triunfo, y nuestra recompensa solo era ganarla, para ello todos los miembros del equipo nos fuimos concienciando en que la meta era ganar.
Durante meses tanto Alberto como yo y demás miembros del equipo, fuimos recordando los errores y fallos de los años precedentes, y como no las variaciones que suponíamos que tendría la edición del 2000. Había que preparar con sumo cuidado todos los detalles.
Para ello, intentamos tener a nuestro alcance todo lo actual y necesario para las duras etapas de navegación. Preparamos los vehículos para que tuvieran la máxima fiabilidad, no dejando atrás que tenían que ser punteros para superar las pruebas especiales que nos preparará LA CUP. Todo con un único fin intentar Ganar.
Y por fin llego el día 15 de Abril, día de la partida hacia Marruecos. Todos los componentes de equipo fuimos puntuales y salimos rumbo a Essaouira motivados y contentos por participar de nuevo en LA CUP.
Se pasaron las verificaciones y la madrugada del 17 puntualmente tomamos la salida de la Etapa 1ª de 42 horas de duración.
La estrategia la teníamos muy clara, hacer muchos Way-points, y respecto a las especiales pasar las que puntuaran mas y no romper la mecánica, era la etapa que decidiría LA CUP del 2000.
Conforme a las previsiones la primera parte de la etapa, fue sin problemas, hicimos 42 Way-points, quedamos terceros en la especial de la playa y no entramos en la del barro, solo hicimos un way-point que había allí, que era de máxima puntuación. Llegamos al control a las tres de la madrugada sin problema alguno, sabíamos que teníamos muy buena puntuación. Intentamos dormir durante hora y media, y nuevamente en el control de salida para la 2ª parte de la etapa, ya en Imi-T-nuit.
Salimos sin problemas y nuevamente la decisión era hacer muchos Way-points. Comenzamos sin prisa pero sin pausa, fuimos haciendo las primeras fotos, y cual fue nuestra sorpresa cuando el coche de Alberto, en plena ascensión a un way-point, se queda sin dirección asistida. Pensamos, y la decisión estaba clara, seguir como se suele decir a Pulmón. Ya con este contratiempo, proseguimos por el valle donde estaban situadas las fotos. Las piedras y los caminos estrechos fatigaban en exceso a Alberto y a Paco su copiloto, pero no cesábamos en el empeño de conseguir Way-Points.
Ya en medio de la etapa, se nos plantea el dilema: seguir por donde marcaba el GPS para conseguir mas fotos, por pistas y campo a través, o volver lo andado y regresar por carretera hasta el control de llegada, verlo y situarlo y seguir allí haciendo Way-point. La decisión fue la segunda, sobre todo al preguntar a un nativo la posible llegada por las pistas al control dándonos su negativa, y sobre todo por la fatiga física de Alberto y Paco. Una vez localizado el control, seguimos con nuestra misión hacer muchos way-point, y así fue. Llegando al control sin grandes problemas y en tiempo, no sin antes socorrer en lo alto de la montaña a un vehículo del equipo Al-Andalu 4x4 que había volcado sin consecuencias físicas en medio de la pista.
Ya a media tarde, y físicamente casi agotados, se dio la salida a la tercera parte de la primera etapa.
Por avatares del GPS, casi todos los equipos salimos volando al way-point que más cerca nos indicaba, en él nos amontonamos todos, no se localizaba, aunque parezca mentira había un tapón, no se podía ni entrar a hacer la foto ni tampoco salir. Ya cuando era de noche e íbamos varios equipos buscando una nueva foto, cual fue mi sorpresa, que sentí una especie de explosión en mis oídos y cuando me di cuenta tenia mi parte izquierda de la cara llena de cristales y sangrando, miro a mi copiloto e igualmente sangraba por la parte izquierda de la cara. ¿Qué ha pasado?, Sencillamente que nos han tirado una piedra que ha entrado por el cristal de la ventana, lo ha roto y se ha alojado entre el soporte del GPS y la luna delantera, rompiéndola también. Nos paramos y fue maravilloso y a su vez desolador, el resto de los equipos que nos seguían se pararon y el copiloto del equipo ESCUDERIA TODOTERRENO EL EJIDO, nos socorre, era medico, nos limpia las heridas y como no, a seguir buscando way-points, eso si entre el cansancio y el susto no fueron muchos los que encontramos.
Llegamos al control de llegada, como se suele decir muertos y extenuados después de 48 horas casi sin descansar. Solo nos dio tiempo a comunicar a las asistencias la avería de Alberto y lo ocurrido, y sin comer nos fuimos a la cama que había que madrugar.
La segunda etapa salía de AMEZMIZ, bonito lugar, y como no a las cinco de la madrugada ya estabamos en los coches. Bueno, menos mi copiloto que sé tubo que buscar unas botas prestadas, ya que esa noche habían estado los cacos merodeando el campamento y se las habían llevado, también los camping gas del equipo así como desvalijado a otros equipos. ¡Ah¡, las asistencias maravillosas, el vehículo de Alberto ya tenia dirección asistida, habían sustituido la de su coche y ellos ya sin ella, a pulmón el resto de LA CUP.
La etapa, previmos que iba a ser dura, además tenia una prueba especial en la cola de un pantano cercano y una del premio Alaris, esa no era para nosotros. Con la experiencia sufrida en nuestra reciente participación en LA RAINDFORES MALAYSIA 99, decidimos que deberíamos pasar el barro de los primeros, que luego iba a ser infernal, tanto para los vehículos como para nosotros. Así fue, partimos los primeros y lo que pensamos ocurrió, era infernal. El barro se tragaba los vehículos literalmente, no llego nadie a la máxima puntuación, solo varios equipos entre ellos nosotros logramos solo 40 puntos de los setenta máximos.
Una vez concluida, seguíamos con nuestra meta hacer muchos WPs. Nos adentramos en pleno Atlas y fuimos consiguiendo fotos, no sin antes circular por altísimas pistas estrechas y accidentadas sobretodo cuando nos cruzábamos con los demás participantes o cuando íbamos por la que no era buena y después de andar kilómetros nos debíamos de dar la vuelta, era un laberinto en alta montaña. Aunque con esa inmensa dificultad, proseguíamos nuestro camino hasta la llegada cerca de Taliouine.
La hora máxima de entrada al control era a las siete de la tarde, y eran las cuatro, nos quedaba atravesar 43 Km de montañas transversales, y teníamos muy definido el camino a seguir, podíamos hacer en esas tres horas doce o quince WP, calculamos 80 ó 90 puntos, la pista la teníamos clara, íbamos hacer una buena etapa. Estando ascendiendo un gran puerto sobre 2000 m de altura por una pista estrecha y muy revirada, alcanzamos a un equipo con problemas de calentamiento, nos paramos e intentamos ayudar, continuamos detrás de él, pero de pronto me dice el copiloto que huele a quemado, creíamos que era el otro coche, pero al mirar la temperatura del nuestro, ¡Oh sorpresa¡ es el nuestro, la aguja esta en el rojo. Nos paramos, miramos y apreciamos que ha desaparecido las aspas del ventilador. ¿Cómo?. Meditamos, enfriamos el vehículo ya que aun no había hervido el agua y decidimos. Tenemos que buscar una pista o similar que no valla por las montañas y que a su vez podamos circular sin que se caliente el vehículo ya que con el ventilador del A/A se podía circular, y sobre todo que lleguemos antes de las siete. Enhorabuena para los copilotos, trazan la ruta, pero tiene el inconveniente que hay que dar mucho rodeo, unos 120 Kms. y no nos va a dar tiempo. Nos dice Alberto ¿Hay que intentarlo, no es posible que tengamos tan mala suerte este año también? Nos ponemos mano a la obra y pie en el acelerador y entre ánimos, nervios y conducción suicida por el Atlas, llegamos al control un minuto antes de cerrar, pero sin los preciados WPs previstos. La alegría es plena, seguimos en carrera y con opciones de seguir en los primeros puestos.
Durante el trayecto de casi 40 Kms hacia Taliouine, pensamos de todo, ¿cómo vamos a adentrarnos en el Anti Atlas y en el desierto sin ventilador? ¿Dónde podremos conseguir uno?. Así una vez llegados al campamento se crea el dilema. Y como no, para eso están las asistencias, no solo para estar en Marruecos, nuestro mecánico, da solución instantánea, para eso es mecánico de Nissan, Casi todos los patrol montan el mismo ventilador, y el coche de asistencia es también un patrol, viejo pero Patrol.
Se recuperan ánimos e ilusiones, es mas, también estamos en un Camping acampados y hay ducha caliente, y además ya se saben las primeras clasificaciones, somos PRIMEROS, mejor imposible, se ha pasado de la decepción a la alegría colectiva, hemos tenido suerte. Existe la suerte
Pero como las alegrías duran poco a las cinco de la mañana otra vez diana, nos esperan las pistas del AntiAtlas. Los vehículos revisados y ya solucionados los problemas. La etapa comienza con una especial en un río, donde existen infinidad de piedras inmensas. Hay que recorrer casi 4 Kms por él y hacerlo en el menor tiempo posible. Trazamos la estrategia y se decide entrar, pero hay que empezar de los primeros ya que se pueden hacer aglomeraciones de vehículos y se perderá mucho tiempo.
Se da la salida colectiva a los copilotos para recoger las coordenadas de llegada, y como no Paco es el primero en recogerlas y en llegar a los vehículos, salimos los primeros con diferencia. A unos 400 m de la salida el primer gran obstáculo casi insalvable, nos paramos y pensamos la forma de atacarlo, sobre todo para no causar averías mecánicas. De pronto nos pasa un equipo, van zumbaos, ¿Pasaran o se quedaran? ¿Se queda uno de ellos obstruyendo el paso? Alberto sale en su ayuda, lo engancha y tira, pero se rompe el anclaje de la Eslinga, su otro vehículo compañero lo ha abandonado y va muy delante, no para a ayudarlo, pensamos en reanudar la marcha nosotros, y así hasta que vemos la meta. Hemos sido segundos, tendremos 65 puntos a priori, hay que seguir haciendo WPs.
Pasada la especial paramos y sopesamos la estrategia a seguir. Los años anteriores, siempre hemos roto el cuarto día, y hoy es el cuarto día de La CUP, debemos conservar mecánica. Según los copilotos es una etapa muy especial, esta el Anti Atlas en forma transversal, y hay muy pocos pasos para transitar, ¿será la trampa que pone J.A. Muñoz todos los años?. Meditamos y de las varias opciones tomamos la mas larga, pero la más fiable, para llegar al control de llegada todo son pistas, pero 80 Kms. antes del control empiezan los WPs y puntúan mucho, hay 13, lejanos, complicados, terreno pedregoso, pero cerca de la meta, las otras opciones son mas cortas pero por desfiladeros, alta montaña y no se sabe lo que deparan ya que las pistas aparecen y desaparecen en el mapa, el terreno lo preveemos rompe coches y además solo hay viables entre 15 y 16 WPS.
Con la estrategia marcada, seguimos lo previsto, hacemos 12 wps y 2º en la especial, no será mal día.
Ya en el control de llegada, los compañeros de otros equipos nos confirman nuestras expectativas, el paso por las montañas ha sido muy difícil, en la especial del premio Alaris, ha habido un atranque de vehículos de casi dos horas, y el terreno ha sido horrible, los que han pasado y han llegado en tiempo han castigado las mecánicas y los que no han llegado tarde al control, y además hay pocos equipos que hallan echo mas WPS que nosotros, y entre ellos muchos no han entrado en la especial, estamos satisfechos y por fin no hemos averiado el 4º día de LA CUP.
Ya por la noche en el campamento en Foum ZGUID, descansamos algo mas que otros días, se revisan los vehículos y siguen muy bien, hay una entrevista colectiva con uno de los patrocinadores, CANAL SUR televisión, nos entrevistan a todos los equipos andaluces en directo, ya tienen información en la península de nosotros, estamos sanos y salvos.
Pero como siempre después de la alegría viene la pena, hemos bajado a la segunda posición, nos han penalizado 25 puntos en la especial por no tener mi copiloto el cinturón de seguridad puesto, ¿no es posible? . Preguntamos, y efectivamente no lo llevaba puesto, los cinturones de los coches actuales tienen tanta seguridad que con los pretensores es casi imposible ponerlos y ajustarlos en marcha, un descuido, no pasa nada, debemos remontar los 41 puntos de diferencia con el primero, aun queda una etapa y una especial en las dunas. Debemos tranquilizarnos y meditar, hacer una buena estrategia.
Nos acostamos un tanto desilusionados y apenas podemos dormir, la tenemos a nuestro alcance y la debemos ganar y así llegaron nuevamente las cinco de la mañana y como no a levantarse.
Se da la salida a todos los equipos a la vez, salimos todos desenfrenados, nos quedan las llanuras del lago IRIKI, hay que seguir haciendo WPs. La primera parte es infernal, las pistas casi no están señaladas y los WPS están en pedregales infernales, no se pueden hacer muchos, se tarda mucho en llegar entre unos y otros, esta complicada la etapa. Se llega en tiempo y solo hemos hecho 12, para nuestro entender muy pocos. Comentamos con los equipos y efectivamente se han hecho pocas fotos. El calor es asfixiaste y ya estamos en la salida de la prueba de dunas. Nos esperan cinco horas y seis WPs, dos son obligatorios, si queremos ganar tenemos que hacerlos todos antes que nadie, hay que entrar máximo a las cinco de la tarde.
Se hace una salida con los copilotos y nuevamente Paco sale y llega el primero. Buscamos los obligatorios, va delante Alberto y nos marca el camino, estamos confiados en nuestras posibilidades.
Intentamos acceder al 1º, y me quedo atrapado en la arena una vez echa la foto, llamamos a Alberto para el rescate y en la cresta de una duna se le cala el coche, intenta arrancarlo y no arranca, se ha quedado sin batería ya que no le carga el alternador. ¿Qué hacemos?. ¡No para nadie¡. Intentamos desatascar mi coche con el gato y las planchas, casi imposible, pero viene la suerte, y nos ilumina, recuerdo las palabras de los nativos del desierto, “en arena no-gas”, y solo con la puesta en marcha sin arrancar el motor se desatasca. Acudimos para arrancar el patrol de Alberto, lo arrancamos, pero al girar mientras lo remolco, se destalona una rueda, la sustituimos y por fin proseguimos después de casi hora y media. Tenemos la suerte de cara tenemos que llegar a todos los WPs Los copilotos aúnan esfuerzos e intentan unir con los degradados e imprecisos mapas los WPs que nos faltan. Por fin nos quedan dos, pero uno esta 20 Kms atravez de las dunas, debe haber alguna pista que rodee las dunas, y por fin se descubre, la seguimos pero no podemos correr, hay muchas piedras y las cubiertas solo tienen un Kg de presión. Con este handicap proseguimos lentos pero sin pausa y lo conseguimos, no sin antes pinchar una rueda y arrancar al tirón el vehículo averiado sin batería varias veces. Llegamos al control de llegada casi una hora antes del tiempo, preguntamos y hemos sido los terceros en entrar, preguntamos por los RODILLA (1º en la general) y nos comentan que no han entrado aun. Nos esperamos para la alegría o la tristeza. Pasa el tiempo y no llegan, nos comentan que han averiado un coche y no han hecho la especial, no sabemos si reír o llorar ya que el tiempo pasa muy lento. Mientras, al observar uno de nuestros coches, vemos que tira agua abundantemente por la parte delantera, ¿qué será? Es la bomba del agua, se ha roto, hemos tenido suerte, ya hemos acabado LA CUP. Pero a las 4h 55m vemos aparecer a Los RODILLA, la desilusión nos apena de nuevo, han llegado. Pero aunque no deseamos ningún mal a nadie, ellos mismos nos confirman su desgracia, han roto y no han puntuado en la especia, en nuestro interior se nota la alegría, ¡hemos ganado LA CUP 180¡ Hemos Tenido Suerte¡ Solo nos queda esperar y llegar al campamento para ver las clasificaciones definitivas. No obstante, los 45 Kms por el campo hasta el campamento se hacen eternos, ya no-solo por la incertidumbre de las clasificaciones, sino por la avería que tenia uno de nuestros vehículos, había que echarle agua constantemente, y además estabamos a 1.200 Kms. de nuestra casa y en medio del Sahara.
Ya por la noche en el campamento, se hacen públicas las clasificaciones, confirmando que habíamos ganado LA CUP 180.
En ese momento, el equipo al completo sentimos un gran alivio, sentíamos como si una gran loza que llevábamos encima de nuestros hombros durante toda la prueba, nos la habían quitado de encima, estabamos ligeros, alegres y que maravilla descansados.
Por fin se había cumplido el sueño del equipo, Ganar LA CUP 180. Nos había costado trabajo, mucho sufrimiento, incertidumbre, preparación y concienciacion pero estabamos todos satisfechos, desde pilotos, copilotos y asistencias, todos habíamos contribuido, todos habíamos sido imprescindibles, a todos se debía el éxito sin excepción. Era el momento de recordar anécdotas, acordarnos de nuestras familias y como no de nuestros pequeños y grandes patrocinadores sin cuya ayuda no se podía haber logrado el triunfo.
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